USD/INR se ha mantenido en rango, ya que las entradas de carteras extranjeras en deuda india y las medidas internas de apoyo se han visto contrapesadas por el sesgo hawkish de la Reserva Federal, dejando a la rupia sin una dirección clara a corto plazo frente al dólar. El cruce ha estado cotizando entre 94,15 y 94,95, incluso cuando las condiciones para los bonos indios han mejorado, con precios más suaves del petróleo y del oro que añaden demanda por renta fija india.
El apoyo de política ha incluido un mayor atractivo para los flujos extranjeros vía depósitos FCNR, además de costes de cobertura cambiaria subvencionados para bancos que capten financiación a 3–5 años, junto con el permiso para ECBs para prestamistas PSU y la eliminación de impuestos sobre las plusvalías y los ingresos por intereses de los títulos del Estado. La atención también se centra en la posible inclusión de los bonos indios FAR en el Bloomberg Global Aggregate Index en la revisión de mediados de 2026, después de un aplazamiento en enero por preocupaciones operativas y de infraestructura; una ponderación del 1% podría impulsar entradas de cartera extranjera de 25.000–30.000 millones de dólares en los próximos 12 meses. La rentabilidad del IGB a 10 años ha bajado al 6,75%, lo que supone 9 pb respecto a niveles prebélicos, tras alcanzar un máximo cercano al 7,143%.
Cotización en Rango y Factores Subyacentes
Vemos al par USD/INR cotizando en un rango estrecho, atrapado entre una Reserva Federal hawkish y una fuerte inversión extranjera en deuda india. Este tira y afloja está creando un entorno estable, pero que los traders de derivados deberían vigilar de cerca. Las medidas de apoyo a los bonos indios por parte del Gobierno son una fuerza poderosa que está evitando que la rupia se debilite.
Los datos recientes refuerzan este movimiento lateral, lo que dificulta justificar ahora mismo una apuesta direccional contundente. Las últimas cifras de inflación de EE. UU. se situaron en el 3,1%, manteniendo a la Fed en máxima alerta, mientras que la inversión neta de cartera extranjera en títulos de deuda india superó los 4.000 millones de dólares el mes pasado, según datos de NSDL. Con el Brent estable en torno a 75 dólares por barril, un factor clave para la factura de importación de India también está contenido, limitando aún más la volatilidad.
Estrategias y Riesgo de Eventos
Dada esta estabilidad, creemos que vender volatilidad mediante opciones es la estrategia más viable para las próximas semanas. Un strangle corto, que consiste en vender una call fuera del dinero en torno a 85,00 y una put en torno a 84,00, podría ser rentable. Esta estrategia se beneficia de que el par se mantenga dentro de este canal esperado.
Sin embargo, debemos estar preparados para la inminente decisión sobre la inclusión de bonos indios en el Bloomberg Global Aggregate Index. Esta revisión de mediados de 2026 es un potencial catalizador de gran calado que podría provocar una ruptura del rango actual. Históricamente, cuando países como China fueron añadidos a grandes índices, sus divisas registraron un repunte significativo —aunque a veces breve— debido a compras forzadas por parte de fondos que replican índices.
Para contemplar este riesgo de evento, estamos comprando con cautela algunas opciones baratas de vencimiento corto para protegernos frente a un movimiento brusco. La rentabilidad del bono del Estado indio a 10 años se ha estabilizado cerca del 6,75%, que, aunque es atractiva, ofrece una prima menguante frente a unas rentabilidades firmes de los Treasuries estadounidenses. Esto reduce el atractivo de un carry trade simple y refuerza nuestra visión de que, por ahora, la volatilidad —y no la dirección— es la mejor alternativa.
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