El peso mexicano llevó al USD/MXN a mínimos de 24 meses por debajo de 17,00 el viernes, antes de que el par rebotara hasta 17,02 tras tocar 16,97. Un tono más débil de los datos en EEUU presionó al dólar: las ventas minoristas cayeron un 0,6% mensual frente a previsiones de un alza del 0,1% y el 0,2% de junio, mientras que el índice de confianza de la Universidad de Michigan descendió a 51 desde 55,2, con las expectativas de inflación casi sin cambios. Con los precios al consumo y al productor moderándose, el mercado descontó una subida de la Fed en 2026; para septiembre, las probabilidades eran del 32% para una subida y del 68% para mantener sin cambios.
En México, el foco pasa a las minutas de la reunión del Banco de México y a las ventas minoristas, mientras que en EEUU se publicarán datos de vivienda, la media de cuatro semanas del cambio de empleo ADP, las solicitudes semanales de subsidio por desempleo y los PMIs preliminares. En los gráficos, el USD/MXN cotizaba cerca de 17,0294, por debajo de la Triple Media Móvil agrupada en torno a 17,3775 y bajo una línea de resistencia descendente cerca de 17,4197, mientras el RSI de 14 días rondaba 27. La referencia clave a la baja se situaba en 15,6176, mientras que una recuperación necesitaría reconquistar 17,3775 y después romper 17,4197.
Perspectivas de volatilidad e implicaciones macro
Con el par USD/MXN moviéndose cerca de mínimos de dos años en torno a 17,02, creemos que los operadores de derivados deberían prepararse para un repunte de la volatilidad en las próximas semanas. La reciente caída del 0,6% en las ventas minoristas de EEUU y el deterioro de la confianza del consumidor han convencido al mercado de que la Reserva Federal probablemente mantendrá los tipos sin cambios, con la probabilidad de una pausa en septiembre situada actualmente en el 68%. Consideramos este giro macroeconómico como una oportunidad principal para posicionarse a favor de una continuidad de la fortaleza del peso, especialmente con el par cotizando por debajo de medias móviles clave.
Conviene vigilar de cerca las próximas minutas del Banco de México (Banxico) para calibrar durante cuánto tiempo los responsables mantendrán su tipo de referencia, que actualmente se sitúa en un elevado 10,50%. Este enorme diferencial de rentabilidad, de más de 500 puntos básicos frente al tipo de los fondos federales de EEUU, sigue convirtiendo al peso mexicano en un objetivo muy atractivo para estrategias de carry trade. Los operadores de derivados pueden aprovechar este entorno utilizando opciones put de USD/MXN de corto vencimiento para capturar más caídas limitando el riesgo.
Señales técnicas y estrategias de trading
Desde el punto de vista técnico, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) diario del USD/MXN ha caído hasta 27, lo que indica que el par está claramente sobrevendido. Aunque algunos operadores podrían esperar un rebote correctivo temporal hacia la resistencia de 17,37, recomendamos utilizar cualquier repunte de corto plazo para abrir nuevas posiciones cortas. Históricamente, cuando el RSI cae por debajo de 30 durante una fuerte tendencia bajista, el impulso suele arrastrar el precio hacia niveles de soporte de largo plazo, que actualmente se alinean cerca de 15,61.
También sugerimos seguir de cerca las negociaciones comerciales, especialmente después de que el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, solicitara una reducción del arancel del 25% sobre vehículos fabricados en México. Si EEUU acepta suavizar estos aranceles, podría desencadenar una fuerte ola de inversión extranjera directa en el sector manufacturero mexicano, impulsando aún más al peso. Aconsejamos a los operadores cubrirse ante episodios repentinos de volatilidad vinculada al comercio mediante la compra de opciones call fuera de dinero sobre el peso mexicano para beneficiarse de movimientos bruscos de ruptura.
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