El oro subió el miércoles hasta un máximo de dos semanas, con el XAU/USD cotizando cerca de 4.122 dólares, un 1,1% al alza, después de que aparecieran compras en torno a los 4.000 dólares. El telón de fondo general apenas cambió: Estados Unidos llevó a cabo la undécima noche consecutiva de ataques sobre Irán, mientras Teherán lanzó nuevos ataques que afectaron a Baréin, Kuwait y Jordania. La disrupción de los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz impulsó el crudo y alimentó las preocupaciones de inflación, con el WTI en torno a 86,50 dólares, su nivel más alto desde el 11 de junio. Esto mantiene el foco en el objetivo de inflación del 2% de la Reserva Federal y en la posibilidad de una política más restrictiva, mientras que un dólar fuerte y unas rentabilidades elevadas de los bonos del Tesoro de EEUU siguen lastrando al metal, que no ofrece rendimiento.
Los mercados giran ahora hacia la reunión del FOMC del 28 y 29 de julio. La herramienta CME FedWatch sitúa la probabilidad de una subida en julio en el 28%, frente al 10% de hace una semana, y las probabilidades de una subida en septiembre en el 69%. En el plano técnico, el oro se mantiene por debajo de la media móvil simple (SMA) de 200 días en 4.496 dólares y de la SMA de 100 días en 4.501 dólares, pero cuenta con el soporte de la SMA de 21 días en 4.065 dólares. El RSI se sitúa en 50 y el MACD ha pasado ligeramente a positivo, con resistencias en torno a 4.200 y 4.400 dólares; los soportes se observan en 4.065 y, después, en 4.000 dólares.
Estrategias con derivados para mercados del oro en rango
Recomendamos que los operadores de derivados se preparen para un comportamiento en rango en el oro durante las próximas dos semanas, a medida que nos acercamos a la reunión del FOMC del 28 y 29 de julio. Con el oro cotizando actualmente alrededor de 4.122 dólares, conviene utilizar estrategias con opciones como los *iron condors* para aprovechar una fase de consolidación entre 4.000 y 4.200 dólares. Esta postura prudente está respaldada por un Índice de Fuerza Relativa (RSI) diario completamente neutral en 50, lo que sugiere una pausa temporal en el impulso del mercado.
No obstante, debemos vigilar de cerca la escalada del conflicto en Oriente Próximo y el crudo WTI, que se ha disparado hasta un máximo de varias semanas de 86,50 dólares. Históricamente, un aumento sostenido del 10% en el precio del crudo puede elevar la inflación general hasta en 0,4 puntos porcentuales, lo que mantendría a los bancos centrales en un tono muy agresivo. Para cubrirnos ante esta volatilidad impulsada por la energía, aconsejamos mantener opciones de compra (*calls*) largas sobre futuros de crudo junto con nuestras posiciones en oro.
Riesgos de inflación y posicionamiento defensivo en el oro
Esta amenaza inflacionista ya ha elevado la probabilidad de una subida de tipos de la Fed en septiembre al 69%, según los últimos datos de mercado. Dado que unos tipos más altos incrementan el coste de oportunidad de mantener metales sin rendimiento, consideramos que el potencial alcista del oro seguirá limitado por debajo de su media móvil de 100 días, en 4.501 dólares. Por ello, deberíamos establecer posiciones cortas mediante *bear call spreads* sobre el oro si los precios se aproximan a la resistencia inmediata de 4.200 dólares.
A la baja, debemos proteger el capital situando *stop-loss* ajustados justo por debajo de la media móvil de 21 días, en 4.065 dólares. Una ruptura por debajo del nivel psicológico clave de 4.000 dólares podría desencadenar una rápida caída técnica, a medida que los compradores oportunistas abandonen el mercado. Para carteras con aversión al riesgo, la compra de opciones de venta (*puts*) protectoras fuera del dinero sobre el oro antes de la reunión de la Fed de la próxima semana es una medida defensiva altamente eficaz.
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