La acción del mercado parece moderada, pero la atención se centra en el índice del dólar estadounidense (DXY), donde 101,80 se perfila como el posible techo actual, con el spot citado por última vez en 101,34. En los futuros del DXY, el máximo de la sesión ha sido 101,57, mientras que el último tramo alcista ha alcanzado 101,49, lo que sugiere que el contrato podría haber hecho ya techo. Los indicadores técnicos tanto en spot como en futuros se describen como girando a negativo, inclinando el escenario hacia una operación corta.
Se fijan niveles clave para una reevaluación: una ruptura por encima de 101,80 en el índice al contado y de 101,57 en futuros cuestionaría la visión bajista y obligaría a un nuevo análisis. El trasfondo se describe como la entrada en un paréntesis estacional, con muchos traders abandonando sus mesas de cara al fin de semana, lo que reduce la participación y la liquidez. El cuarto trimestre se caracteriza como, por lo general, el periodo más fuerte en términos de rentabilidad, con la expectativa de una reactivación del interés en septiembre tras el periodo vacacional.
Sesgo bajista y configuración del mercado a corto plazo
Estamos siguiendo de cerca el Índice del Dólar (DXY), ya que muestra señales claras de estar formando techo cerca de 101,80 en contado y 101,57 en futuros. Con el índice spot cotizando actualmente en torno a 101,34 y los indicadores técnicos girando a negativo, creemos que el movimiento más sensato para los operadores de derivados en las próximas semanas es plantearlo desde el lado corto. No obstante, si el contado rompe 101,80 o los futuros superan 101,57 con convicción, abandonaremos rápidamente esta tesis y reevaluaremos.
Descenso estacional de la liquidez y perspectivas para el 4T
Conviene recordar que hemos entrado en el típico parón de finales de verano, un periodo en el que las mesas de negociación se vacían a medida que los participantes del mercado se van de vacaciones. Históricamente, los volúmenes globales de divisas caen entre un 10% y un 15% durante agosto, lo que a menudo se traduce en un comportamiento errático, con poca liquidez y precios encajonados en rangos. Este descenso estacional de la liquidez implica que debemos evitar el sobretrading y centrarnos en proteger el capital durante estas semanas más tranquilas.
Los últimos datos macroeconómicos respaldan nuestro sesgo bajista sobre el dólar, especialmente a medida que el enfriamiento de los indicadores de inflación sigue presionando al billete verde. Si observamos los ciclos históricos de mercado, un dólar en consolidación o debilitamiento en agosto suele sentar las bases para tendencias muy rentables durante el cuarto trimestre del año. Deberíamos aprovechar este periodo para tomar distancia, descansar y prepararnos para volver a actuar en septiembre, cuando regrese la liquidez y el mercado ofrezca movimientos de alta convicción.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.