El Índice del Dólar estadounidense (DXY) cayó el jueves tras el fuerte fortalecimiento del yen japonés (JPY), lo que avivó las especulaciones sobre un posible apoyo oficial en Japón, si bien Tokio no ha confirmado ninguna actuación. El USD/JPY llegó a caer cerca de 480 pips y se situó por debajo de 160, mientras que el DXY se movía en torno a 100, con un descenso cercano al 0,80% en la sesión, después de haber tocado previamente 99,87, su nivel más bajo desde el 17 de junio.
Los datos macro de EEUU añadieron presión. El PIB creció a una tasa anualizada del 1,5% en el segundo trimestre, frente al 2,1% previsto, y se desaceleró desde el 2,1% del primer trimestre, según la Oficina de Análisis Económico. El PCE subyacente avanzó un 0,1% en junio, por debajo del 0,3% de mayo y del 0,2% de consenso, mientras que la tasa interanual se moderó al 3,3% desde el 3,4%, en línea con lo esperado; la renta personal aumentó un 0,2% y el gasto personal un 0,3%. Un día antes, la Reserva Federal (Fed) mantuvo los tipos en el 3,50%-3,75%, con tres disidentes partidarios de una subida de 25 puntos básicos; la herramienta CME FedWatch situó la probabilidad de una subida en septiembre en torno al 55%, desde aproximadamente el 60% antes de la publicación, mientras se mantenía la prima geopolítica del petróleo.
Estrategias para mercados de divisas volátiles
Recomendamos a los operadores de derivados posicionarse ante una mayor volatilidad en los mercados de divisas mediante la compra de straddles a corto plazo sobre el USD/JPY. La historia muestra que, cuando Tokio interviene —como en la masiva intervención de 5,53 billones de yenes de julio de 2024—, la volatilidad tiende a concentrarse y a desencadenar ajustes bruscos, durante varios días, de las operaciones de carry trade. Con el USD/JPY rompiendo por debajo del nivel de 160, esperamos que continúen los movimientos violentos a medida que los algoritmos de negociación automatizada y las llamadas de margen fuercen nuevas liquidaciones.
Recomendamos utilizar opciones put sobre el Índice del Dólar estadounidense (DXY) para aprovechar el aumento de las grietas en el impulso económico de EEUU. La caída del crecimiento del PIB del 2T al 1,5% y una inflación subyacente del PCE del 3,3% interanual sugieren que el sesgo restrictivo de la Reserva Federal está, por fin, enfriando la economía doméstica. Este giro macroeconómico hace al DXY vulnerable a una corrección más profunda hacia el nivel de 98, especialmente en un contexto en el que se reducen las expectativas de subida de tipos para septiembre.
Oportunidades en tipos y materias primas
En el ámbito de los tipos de interés, debemos centrarnos en los futuros de Fed Funds a corto plazo para capturar el cambio en la probabilidad del próximo movimiento del banco central. Aunque tres responsables de perfil hawkish votaron a favor de una subida, la herramienta CME FedWatch muestra que el mercado ya ha recortado la probabilidad de un alza en septiembre al 55%. Operar esta divergencia tomando posiciones largas en futuros de tipos de interés nos permite beneficiarnos a medida que el mercado pone cada vez más en precio una pausa prolongada, en lugar de otra subida.
Por último, debemos cubrir nuestras apuestas bajistas sobre el dólar manteniendo opciones call largas sobre el crudo. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio siguen sosteniendo los precios globales del petróleo, lo que históricamente actúa como colchón frente a la caída de la inflación. Este riesgo inflacionista impulsado por la energía implica que la Fed probablemente mantendrá los tipos en el rango actual del 3,50%-3,75% durante más tiempo de lo que descuenta el mercado, creando un entorno especialmente rentable para estrategias de spreads con opciones.
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