GBP/JPY amplió las subidas por segundo día consecutivo, avanzando hasta la zona media de 216,00 en las primeras operaciones europeas del lunes, cerca del máximo de varios años marcado a finales de abril. El tipo oficial de Japón se sitúa en el 1%, el nivel más alto desde 1995, pero los costes de financiación siguen siendo bajos frente al Reino Unido, donde el tipo base del Banco de Inglaterra es del 3,75%. Eso deja un diferencial de alrededor de 275 pb, apoyando la dinámica de *carry trade* que ha lastrado al JPY.
Las preocupaciones fiscales también siguieron presionando al yen. La ratio de deuda pública bruta sobre PIB de Japón se describe como la más alta del G7, mientras que el plan de inversión público-privada de ¥370 billones de la primera ministra Sanae Takaichi está previsto a lo largo de 14 años. Por separado, se citó la dependencia de las importaciones energéticas y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz después de que el embajador de Irán en China afirmara el sábado que Teherán planea nuevas tarifas de servicio para los buques que utilicen la ruta, aumentando la preocupación por una interrupción del suministro de petróleo. Las autoridades reiteraron su disposición a responder a los movimientos del FX, aunque un modesto repunte del USD ejerció cierta presión bajista sobre la GBP.
El carry trade impulsa la tendencia alcista del GBP/JPY
En función de la situación actual, creemos que la sólida tendencia alcista de la libra esterlina frente al yen japonés (GBP/JPY) continuará. El núcleo de este movimiento es el *carry trade*, impulsado por el amplio diferencial de 275 puntos básicos entre los tipos de interés del Reino Unido y Japón. Esta diferencia fundamental probablemente seguirá alimentando la demanda inversora de libra frente al yen.
Consideramos que apostar contra el yen sigue siendo la operación de consenso. Los últimos datos de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) de principios de julio de 2026 muestran que las posiciones especulativas netas cortas contra el JPY han alcanzado su nivel más alto en más de dos años. Esto indica que el mercado en general comparte nuestra visión de una continuidad de la debilidad del yen.
Por ello, buscamos posicionarnos para un nuevo tramo alcista en las próximas semanas mediante opciones. Vemos valor en comprar opciones call sobre GBP/JPY con precios de ejercicio en torno a 218,00 y 220,00, previsiblemente con vencimientos en agosto y septiembre de 2026. Esta estrategia nos permite aprovechar el movimiento alcista esperado, limitando a la vez nuestro posible riesgo a la baja a la prima pagada.
Presiones fiscales y geopolíticas sobre Japón
Los graves problemas fiscales de Japón aportan otro argumento a favor de nuestra postura. La ratio de deuda pública sobre PIB de Japón ya ha superado el 265% a cierre del último trimestre, una cifra que sigue inquietando a los mercados. Se espera que el enorme nuevo plan de inversión pública de la primera ministra empeore esta situación, haciendo que el yen resulte fundamentalmente poco atractivo.
También seguimos de cerca los riesgos geopolíticos que pesan de forma significativa sobre Japón. Las tensiones en el estrecho de Ormuz han contribuido a impulsar los futuros del Brent por encima de los 95 dólares por barril, un golpe directo para países importadores netos de energía como Japón. Esta presión sobre su balanza comercial añade otra capa de debilidad al yen.
Aunque los responsables japoneses amenazan verbalmente con intervenir, no vemos esto como una amenaza a largo plazo para la tendencia. La última gran intervención, a finales de 2024, solo provocó un retroceso temporal antes de que los factores fundamentales volvieran a imponerse. Interpretaríamos cualquier caída impulsada por la intervención como una mejor oportunidad para entrar en posiciones alcistas.
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