El dólar estadounidense se debilitó ligeramente a medida que mejoró el apetito por el riesgo, apoyado por la relajación de las tensiones geopolíticas y un rebote tecnológico, aunque la dirección queda ahora ligada a las señales de política que salgan del foro de Sintra del BCE y del informe de empleo de EEUU del jueves. En Estados Unidos, una decisión del Tribunal Supremo permitió que la gobernadora Cook permanezca en el Consejo de la Fed mientras su caso sigue adelante; el fallo fue 5-4. El movimiento redujo el riesgo percibido de destitución y se interpretó como un respaldo a la independencia de la Fed, con una reacción contenida de los mercados.
El telón de fondo sigue siendo dispar. La resiliencia de los datos de EEUU, las señales agresivas de la Fed y el capex sostenido en IA contrastan con un menor impulso en Europa y China, junto con un Banco de Japón percibido como “por detrás de la curva”, lo que deja margen para un modesto recorrido al alza del USD. El informe también describió un deshacimiento de las operaciones de “debasement” (devaluación), junto con una curva de tipos estadounidense más plana y un oro y unas criptomonedas más débiles. La pieza se elaboró con la ayuda de una herramienta de IA y fue revisada por un editor, dentro del formato Insights de FXStreet, curado por su equipo de periodismo.
Dirección del dólar: divergencia y oportunidad
El dólar estadounidense ha retrocedido ligeramente en un contexto de mejor tono de mercado, pero lo vemos como una oportunidad. Los eventos clave a vigilar en los próximos días son las señales del Banco Central Europeo y, sobre todo, el informe de empleo de EEUU de este jueves. Estos catalizadores probablemente volverán a poner de manifiesto la fortaleza subyacente del dólar.
Creemos que la Reserva Federal seguirá siendo más agresiva que sus homólogas, especialmente después de que los últimos datos de inflación del deflactor del consumo privado (PCE) de mayo se mantuvieran obstinadamente en el 2,8%. Esto contrasta con Europa, donde las últimas cifras de producto interior bruto (PIB) apuntan a un crecimiento anémico del 0,2% en el segundo trimestre, lo que limita el margen de actuación del BCE. Esta divergencia creciente de políticas es la principal razón por la que mantenemos una visión favorable sobre el dólar.
Para los operadores de derivados, esto sugiere posicionarse para una subida moderada del dólar frente a una cesta de divisas. Estamos considerando comprar opciones call de corto plazo sobre el índice dólar estadounidense (DXY), lo que ofrece exposición al alza a la vez que define el riesgo máximo. Vender opciones put fuera del dinero sobre el euro es otra estrategia, que permite cobrar prima en función de la visión de debilidad económica europea.
Divergencia dólar-yen y el catalizador del informe de empleo
Esta fortaleza es aún más acusada frente al yen japonés, ya que la reciente subida del tipo oficial del Banco de Japón a un modesto 0,25% ha hecho poco por cerrar el enorme diferencial de tipos con EEUU. Esta situación se parece mucho a la divergencia observada en 2022-2023, que impulsó significativamente al alza el dólar frente al yen. La inversión de capital sostenida en infraestructuras de IA en EEUU, con más de 150.000 millones de dólares en nuevo gasto anunciado para el segundo semestre de 2026, sigue atrayendo fondos globales hacia el dólar.
El foco inmediato está en el informe de empleo de junio, con los economistas previendo una creación de 190.000 puestos de trabajo. Sin embargo, los recientes datos JOLTS, que muestran 8,6 millones de vacantes estables, sugieren que una sorpresa al alza es muy posible. Un dato sólido reforzaría la narrativa de mejor comportamiento relativo de la economía estadounidense y nos daría confianza para aumentar nuestras posiciones largas en dólar.
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