El DAX se encuentra en fase de recuperación desde hace varios meses, con una acción del precio que apunta a un posible regreso a sus niveles récord. El marco técnico actual contempla, o bien un retroceso A-B-C de mayor grado hacia la zona 23.170–24.000 antes de reanudar las subidas, o bien una continuación alcista más directa. Los traders están vigilando lo que se describe como un retroceso de subonda B, con margen para nuevas ganancias en la subonda C una vez que el mercado cierre un hueco identificado.
El análisis también enmarca cualquier rebote a corto plazo hacia máximos históricos como potencialmente parte de una onda (B) más amplia dentro de una formación irregular, a menos que el rally se prolongue de forma decisiva hacia nuevos récords. La atención sigue puesta en un hueco sin cerrar desde comienzos de abril, que se está utilizando como referencia clave para evaluar el riesgo de una corrección de mayor grado.
Factores fundamentales y niveles técnicos inmediatos
Vemos al DAX en una clara fase de recuperación, avanzando de nuevo hacia el nivel de los 20.000 puntos tras un periodo de consolidación. Este movimiento se apoya en una inflación de la eurozona estabilizándose cerca del 2,2% y en los últimos datos de producción industrial alemana, que registraron un repunte moderado, pero positivo, del 0,5% en mayo. La cuestión inmediata para nosotros es si este impulso desemboca en una ruptura directa o en un retroceso más significativo antes.
Actualmente, estamos siguiendo un retroceso menor que parece estar cerrando un hueco reciente en torno a los 19.350 puntos. Un rebote sólido desde aquí señalaría el inicio del siguiente tramo alcista, haciendo que las opciones call a corto plazo con vencimiento en agosto sean una vía atractiva para capturar un movimiento hacia máximos históricos. Este escenario parece plausible siempre que el Banco Central Europeo mantenga su postura neutral en tipos de interés.
Estrategia, gestión del riesgo y posicionamiento
No obstante, debemos mantener la cautela, ya que la incapacidad de superar de manera concluyente los máximos previos podría ser simplemente parte de una corrección mayor y más compleja. La reciente caída del índice IFO de clima empresarial alemán hasta 90,5 muestra que la confianza subyacente de las empresas no es del todo sólida. Una ruptura por debajo del soporte clave de principios de junio nos llevaría a comprar puts de cobertura, ya que un retroceso más amplio aún podría poner a prueba el hueco sin cerrar de comienzos de abril.
Dadas estas dos posibilidades diferenciadas, no estamos adoptando una postura direccional excesivamente agresiva en el muy corto plazo. En su lugar, preferimos estrategias como un straddle o un strangle con vencimientos en septiembre, que se beneficiarían de un movimiento relevante en cualquiera de las dos direcciones en las próximas semanas. Este enfoque nos permite capitalizar el previsible aumento de la volatilidad sin necesidad de cronometrar con precisión el próximo gran movimiento del mercado.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.