El contrato del primer mes del Brent subió un 12% en la semana, ya que el aumento de las tensiones entre EEUU e Irán y los comentarios de Donald Trump elevaron las primas de riesgo, con la mayor parte del movimiento concentrada en lunes y martes. Los precios llegaron inicialmente a acercarse a los 91 $/barril tras los titulares, antes de corregir. En paralelo, el seguimiento de petroleros apuntó a una recuperación del tráfico marítimo del Golfo con mayor peso del crudo: se estimó que el petróleo crudo representó casi el 80% de los volúmenes de tránsito por el Estrecho de Ormuz, en torno a cinco puntos porcentuales por encima de los niveles previos al conflicto, mientras que se describió que el tráfico de GNL iba rezagado.
Los márgenes de refino se estrecharon más rápido que el crudo al contado. Los diferenciales de crack subieron un 22% en Asia y un 12% en EEUU, en línea con la preocupación por posibles disrupciones a través del Estrecho de Ormuz y la perspectiva de escasez de productos. Los datos de inventarios completaron el panorama; los informes indicaron que las existencias aumentaron en 21 millones de barriles en junio, y se consideró que el incremento se produjo principalmente en crudo, más que en productos refinados, dejando los balances de productos comparativamente más ajustados.
Estrategias con opciones en un entorno de mayor volatilidad
Dado el repunte repentino del 12% del Brent la semana pasada, consideramos que los operadores de derivados deberían posicionarse para una volatilidad persistente. Aunque el Brent llegó a tocar brevemente los 91 dólares por barril antes de retroceder, las amenazas geopolíticas en Oriente Próximo siguen muy presentes. Recomendamos comprar opciones call de Brent a corto plazo para capturar repuntes abruptos de precio a medida que se intensifiquen las tensiones entre EEUU e Irán.
Aprovechar los crack spreads y gestionar el riesgo de oferta
También vemos una oportunidad muy rentable en la operativa de crack spreads, que han repuntado un 22% en Asia y un 12% en EEUU. Dado que los inventarios de productos refinados están mucho más ajustados que los de crudo, los cracks de productos están en posición de comportarse mejor. Sugerimos tomar posiciones largas en crack spreads de gasolina y gasóleo de calefacción para aprovechar esta ampliación del diferencial.
Nuestro análisis de los datos de tránsito muestra que el crudo ya supone el 80% de los flujos del Estrecho de Ormuz, concentrando los riesgos de suministro en un único punto de estrangulamiento. Históricamente, estos cuellos de botella, combinados con una estricta disciplina de oferta de la OPEP+, provocan episodios repentinos de tensión en el mercado. Con la demanda mundial de petróleo cerca de máximos históricos, en torno a 104 millones de barriles diarios este verano, aconsejamos utilizar spreads alcistas con calls (bull call spreads) para limitar el riesgo.
Aunque los inventarios globales crecieron en 21 millones de barriles el mes pasado, casi todo ese aumento se produjo en crudo y no en productos refinados. Recomendamos evitar posiciones cortas en los contratos del primer mes pese a eventuales caídas puntuales del precio. En su lugar, deberíamos mantener una posición neta larga en volatilidad como cobertura frente a disrupciones repentinas en el transporte marítimo.
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