El EUR/USD avanzó ligeramente hasta alrededor de 1,1485 en las primeras operaciones asiáticas del lunes, pero los factores de fondo apuntan a un potencial alcista limitado. La Reserva Federal elevó los tipos en 25 puntos básicos en su reunión de septiembre y señaló nuevas subidas, una postura que podría respaldar al dólar. El riesgo geopolítico también sigue en primer plano después de que Irán advirtiera de represalias contra bases militares estadounidenses y el presidente Donald Trump insinuara la posibilidad de nuevos ataques, lo que podría sostener la demanda de refugio del billete verde. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, tiene previsto intervenir más tarde.
En la zona euro, el vicepresidente del BCE, Boris Vujcic, afirmó que las expectativas de tipos reflejan el encarecimiento de la energía, mientras que las decisiones de política monetaria ponderarán un conjunto más amplio de indicadores. Los mercados monetarios descuentan tres o cuatro subidas adicionales hasta finales de 2027, con el próximo movimiento posiblemente en octubre, lo que llevaría la facilidad de depósito al 3,25% o al 3,50%. En otros indicadores, el FXS Speechtracker situó la retórica de la Fed en 6,2/10 frente a una media histórica de 6,3/10, mientras que el FXS Fed Sentiment Index cayó 1,47 puntos hasta 150,61. En el plano técnico, el EUR/USD se mantiene por debajo de la media móvil simple (SMA) de 100 días; el RSI se sitúa en 36,4, con soporte en 1,1460 y resistencias en 1,1545, 1,1585 y 1,1710.
Protección de carteras ante presiones técnicas y geopolíticas
Dada la intensa presión sobre el par EUR/USD cerca de 1,1485, debemos centrarnos en proteger nuestras carteras frente a una posible ruptura por debajo del soporte clave de 1,1460. El uso de opciones put de corto plazo o de estrategias bear put spread nos permite capturar beneficios en caídas, limitando estrictamente el riesgo si el mercado se gira. Históricamente, configuraciones técnicas similares —con el RSI cerca de 36 y por debajo de la media móvil de 100 días— han derivado en descensos adicionales en torno al 63% de las ocasiones.
Con las tensiones en Oriente Medio amenazando el suministro energético global, esperamos que la volatilidad implícita en las opciones sobre divisas aumente de forma significativa en las próximas semanas. Para posicionarnos ante ese escenario, podemos utilizar straddles largos para beneficiarnos de movimientos bruscos del precio, independientemente de la dirección en la que termine rompiendo el mercado. Datos recientes muestran que la volatilidad implícita del EUR/USD suele repuntar, de media, un 15% durante periodos de intensificación de las amenazas geopolíticas.
Operaciones oportunistas y estrategias de diferenciales de rentabilidad
Si el euro registra un repunte temporal de alivio por un tono más agresivo del BCE, deberíamos verlo como una oportunidad para establecer posiciones cortas cerca de la resistencia de 1,1545. Este enfoque encaja con la continuidad del sesgo hawkish de la Reserva Federal y el compromiso del nuevo liderazgo con subidas de tipos. Históricamente, los cruces que cotizan por debajo de su media móvil de 100 días afrontan una fuerte presión vendedora en estos niveles de retroceso, lo que los convierte en un punto de entrada fiable para estrategias bajistas con derivados.
También debemos vigilar el ensanchamiento de los diferenciales de rentabilidad entre EEUU y la zona euro, que actualmente favorecen un dólar más fuerte. Mediante la operativa en futuros de tipos de interés a corto plazo, podemos aprovechar que los mercados monetarios descuentan de tres a cuatro subidas más del BCE en comparación con la senda prevista para la Fed. Ciclos anteriores muestran que operar el diferencial de tipos mediante spreads con derivados ofrece un perfil de rentabilidad más estable que operar directamente el spot de divisas durante episodios de elevada volatilidad geopolítica.
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