Los datos de Commitments of Traders muestran que el yen japonés registra el mayor giro semanal en el posicionamiento neto de los comerciales, con un cambio del 49% que apunta a presión bajista a corto plazo frente al dólar estadounidense. La lectura de más largo plazo es menos direccional: las puntuaciones iCOT señalan un extremo de un año, mientras que un anterior extremo alcista de cinco años había sustentado previamente una subida, y desde entonces el posicionamiento ha retrocedido sin llegar a configurar una lectura bajista equivalente de largo plazo. El dólar neozelandés también registró un movimiento semanal elevado en el bloque comercial, del 19%, pero el panorama está dividido, con una lectura iCOT ligeramente alcista frente a un telón de fondo de cinco años más bajista.
Fuera del FX, el cobre ha alcanzado un extremo bajista COT sin precedentes —máximo histórico— tanto en las posiciones netas de los grandes especuladores como en las de los comerciales, una configuración que históricamente ha coincidido con episodios de tensión y, en ocasiones, con precios más débiles, aunque la “capitulación comercial” puede prolongar los rallies. La soja muestra un extremo bajista histórico similar, que puede mantenerse durante semanas o meses y no impone un giro inmediato del precio. El gas natural sigue históricamente muy estirado por el lado alcista, con extremos que abarcan 339 informes para las posiciones netas de los grandes especuladores y 342 informes para las posiciones netas de los comerciales; un episodio comparable en 2020 tardó meses antes de un avance más acusado.
Riesgos de FX a corto plazo y oportunidades de trading
Debemos prepararnos para una debilidad a corto plazo del yen japonés tras un salto semanal del 49% en el posicionamiento neto de los comerciales. Aunque los cambios en la política de tipos del Banco de Japón han apoyado al yen en el medio plazo, esta señal tan intensa de corto plazo sugiere que el dólar estadounidense podría empujar el cruce de vuelta hacia el nivel de 145 en las próximas semanas. Recomendamos a los operadores de derivados buscar oportunidades tácticas de corto plazo en el yen, manteniendo al mismo tiempo un sesgo de apoyo para un horizonte más largo.
Vemos un panorama igualmente mixto en el dólar neozelandés, donde un giro semanal del 19% en el bloque comercial apunta a bajismo a corto plazo. Sin embargo, dado que estas señales entran en conflicto entre distintos marcos temporales, debemos evitar operar el kiwi de forma aislada en este momento. En su lugar, aconsejamos contrastar este mercado con el dólar australiano y el índice del dólar (DXY) para identificar una tendencia más clara.
Materias primas en extremos de posicionamiento
El cobre acaba de alcanzar un extremo bajista de Commitment of Traders (COT) sin precedentes, máximo histórico. Históricamente, cuando las posiciones de especuladores y comerciales se estiran hasta estos niveles, suele seguir una corrección brusca del precio. Con el cobre moviéndose en torno a 4,20 dólares por libra en un contexto de demanda industrial global fluctuante, debemos interpretar este posicionamiento como una señal de alerta relevante, más que como una invitación a comprar.
No obstante, conviene ser prudentes con el riesgo de capitulación comercial, que puede impulsar temporalmente los precios al alza antes de que se produzca un giro real. En extremos anteriores, los vendedores en corto han sido en ocasiones forzados a cerrar posiciones, provocando un último tramo explosivo al alza. Por ahora, sugerimos a los operadores de derivados ajustar los ‘stop-loss’ en posiciones largas de cobre, en lugar de ponerse agresivamente cortos de inmediato.
La soja presenta un extremo bajista histórico prácticamente idéntico, lo que deja al mercado agrícola muy expuesto a un retroceso súbito. Al igual que vimos en octubre de 2020, el posicionamiento extremo puede persistir durante un tiempo, pero el binomio rentabilidad-riesgo de las posiciones largas ya no es atractivo. Consideramos que la decisión más sensata ahora es asegurar beneficios en cualquier contrato largo de soja que permanezca en cartera.
En contraste, el gas natural se sitúa en un extremo alcista históricamente muy acusado. Con el Henry Hub estadounidense cotizando en niveles relativamente bajos, cerca de 2,30 dólares por MMBtu, es probable un movimiento significativo al alza conforme nos acerquemos a la temporada de invierno. Aun así, debemos tener paciencia, ya que los datos históricos muestran que configuraciones similares en 2020 tardaron varios meses en desencadenar un rally de calado.
En última instancia, conviene recordar que estos extremos de posicionamiento son mapas estructurales del riesgo, no relojes precisos de ‘timing’. Es necesario esperar a que la acción del precio confirme los giros antes de comprometer grandes cantidades de capital. Separando las tácticas de corto plazo de las estrategias de largo plazo, podemos evitar quedar atrapados en el lado equivocado de operaciones muy concurridas.
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