Una encuesta de la Royal Mint reveló que un tercio de los adultos del Reino Unido se arrepiente de no haber invertido en oro en los últimos cinco años, mientras que el 30% afirma que se perdió la subida de la plata. El sondeo llega en un momento en que los precios de los metales preciosos se han disparado: el oro ha subido casi un 150% en cinco años y la plata, casi un 200%. Pese a esas ganancias, la adopción siguió siendo baja: el 8% de los adultos británicos mantenía algún ahorro en oro y el 3% en plata, lo que refuerza la percepción de rentabilidades dejadas atrás.
El sentimiento reflejado en el estudio también apunta a una ansiedad más amplia sobre la preservación del patrimonio. En torno al 73% dijo estar preocupado por cómo los conflictos globales y la inestabilidad económica podrían afectar al valor de su dinero. De cara al futuro, solo una cuarta parte de los encuestados afirmó que probablemente destinaría ahorros a metales preciosos en los próximos cinco años, mientras que el 60% seguiría manteniendo el dinero en una cuenta corriente. El mismo texto hace referencia a los objetivos de inflación del 2% de los bancos centrales, describiendo una erosión anual del poder adquisitivo que suma algo más del 10% en cinco años, e incluye mensajes promocionales para contactar con un distribuidor de metales preciosos y suscribirse a un servicio de noticias.
Aprovechar la oportunidad en un contexto de depreciación monetaria
No podemos permitirnos que la vacilación pasada marque nuestros próximos movimientos, especialmente cuando el camino para los metales preciosos es tan claro. Como operadores de derivados, necesitamos capitalizar la continua depreciación monetaria que sigue erosionando el valor de las divisas fiduciarias. En las próximas semanas, deberíamos posicionarnos para beneficiarnos de la trayectoria alcista del oro y la plata.
Los datos recientes muestran que los bancos centrales de todo el mundo siguen acumulando oro a ritmos históricos, con compras netas cerca de máximos de récord por encima de las 1.000 toneladas. Al mismo tiempo, con el oro cotizando con solidez por encima de los 2.500 dólares la onza, el mercado está indicando que los temores inflacionistas ni mucho menos han terminado. Este telón de fondo macroeconómico aporta un potente viento de cola, sostenido, para los metales preciosos que no debemos ignorar.
Posicionamiento táctico para el mercado alcista de los metales
Para aprovechar esta tendencia, deberíamos plantearnos comprar opciones call a medio plazo sobre oro y plata para capturar el potencial alcista limitando el riesgo inicial. El uso de estrategias de spread alcista con calls (bull call spread) sobre ETF líquidos como GLD y SLV es una excelente forma de apalancarse a este impulso alcista previsto. Posicionarnos ahora nos permite capturar las ganancias de este mercado alcista secular sin inmovilizar demasiado capital.
Históricamente, cuando los bancos centrales entran en ciclos de recortes de tipos en un entorno de inflación persistente, los metales preciosos registran algunos de sus tramos más fuertes. Con la política monetaria global girando para apoyar el crecimiento económico, el coste de oportunidad de mantener estos activos refugio está cayendo con rapidez. Tomemos hoy las decisiones tácticas adecuadas para no acabar deseando haber actuado cuando, de forma inevitable, los precios se disparen.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.