Las cifras comerciales de Turquía de junio mostraron que el déficit exterior se amplió un 26,2% interanual, hasta 10.400 millones de dólares, ya que ambas partidas repuntaron tras los efectos festivos de mayo. Las exportaciones subieron un 21,7%, hasta 24.900 millones de dólares, mientras que las importaciones aumentaron un 23,0%, hasta 35.300 millones de dólares, lo que dejó a las importaciones creciendo más rápido que las exportaciones y un saldo comercial más débil. No obstante, la comparación interanual ofrece una lectura limitada sobre la tendencia incremental más reciente.
En términos desestacionalizados, tanto las exportaciones como las importaciones se recuperaron tras caer en mayo, a medida que las condiciones se estabilizaban ligeramente en Oriente Medio, pero el impulso seguía pareciendo inclinarse hacia las importaciones. La composición de las importaciones reforzó ese patrón: las importaciones de bienes intermedios aumentaron un 30,0% y las de bienes de capital subieron un 19,6%, mientras que las de bienes de consumo cayeron un 1,2%. A más largo plazo, el déficit comercial se ha mantenido en líneas generales estable en torno al 6% del PIB en los últimos meses, lo que apunta a una tensión persistente en la balanza de pagos pese a años de endurecimiento monetario orientado a reducir desequilibrios macroeconómicos como el déficit por cuenta corriente.
Déficit persistente y vulnerabilidad de la lira
Consideramos que la ampliación del déficit comercial de Turquía, que recientemente alcanzó los 10.400 millones de dólares, es una clara señal de alerta de que la lira turca sigue siendo altamente vulnerable. Pese a agresivas subidas de tipos por parte del banco central —manteniendo los tipos oficiales en torno al 50% durante el último año—, la balanza de pagos subyacente no ha mejorado. Este déficit persistente, anclado obstinadamente alrededor del 6% del PIB, sugiere que el endurecimiento monetario por sí solo no está consiguiendo estabilizar la perspectiva de largo plazo de la divisa.
Posicionamiento ante una mayor debilidad de la lira
En las próximas semanas, recomendamos que los traders de derivados se posicionen para una mayor depreciación de la lira mediante la compra de opciones call sobre USD/TRY. Históricamente, cuando se disparan las importaciones de bienes intermedios mientras cae la confianza del consumidor, ello indica que las industrias locales están cubriéndose de forma agresiva frente a una inflación futura y descensos de la moneda. Con el USD/TRY cotizando este verano en niveles históricamente elevados, las volatilidades implícitas de las opciones siguen infravaloradas en relación con los riesgos crecientes de la balanza de pagos.
También sugerimos utilizar forwards de divisas a corto plazo para aprovechar los enormes diferenciales de tipos de interés, al tiempo que se protege frente a devaluaciones repentinas. Dado que las reservas de divisas de Turquía siguen bajo presión y la demanda de importaciones continúa superando el crecimiento de las exportaciones, aumenta el riesgo de una corrección brusca de la moneda. Cubrir ahora los activos con exposición larga en Turquía protegerá las carteras frente a la presión inevitable sobre la lira a medida que nos adentramos en el otoño.
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