La tasa intermensual desestacionalizada del comercio minorista de Japón cayó al -4,1% en junio, revirtiendo el avance del 1,9% del mes anterior. El giro apunta a una fuerte contracción de la actividad minorista mensual tras la expansión de mayo.
El dato de junio implica un movimiento de 6,0 puntos porcentuales respecto al mes previo. Los mercados se centrarán en si la caída responde a un retroceso puntual o al inicio de una tendencia de consumo más débil, a la espera de la próxima publicación para aclarar el patrón.
Implicaciones para la política y el yen
Debemos reaccionar con rapidez ante la sorprendentemente acusada contracción del 4,1% en las ventas minoristas de junio en Japón, que revierte el crecimiento del 1,9% del mes anterior. Esta caída abrupta del gasto de los consumidores sugiere con fuerza que la demanda interna se está debilitando, lo que probablemente obligará al Banco de Japón a pausar sus planes de subidas de tipos. En consecuencia, esperamos que el yen sufra presión a la baja en las próximas semanas a medida que se enfrían rápidamente las expectativas de endurecimiento monetario.
Para aprovechar esta tendencia, recomendamos comprar opciones call sobre USD/JPY o utilizar *risk reversals* alcistas para posicionarse ante un yen más débil. Históricamente, descensos bruscos de la actividad minorista en Japón han venido acompañados de una depreciación del yen frente al dólar estadounidense en los 14 a 30 días posteriores. Estos datos débiles socavan directamente la visión optimista del banco central sobre un consumo impulsado por los salarios, haciendo muy improbable un giro hacia una postura más agresiva.
Oportunidades en renta fija y bolsa
También vemos una oportunidad atractiva en los futuros de bonos del Gobierno japonés (JGB). Con el gasto de los hogares estancándose, la rentabilidad del JGB a 10 años —que recientemente se ha movido cerca del umbral del 1,0%— está en condiciones de retroceder. Los operadores de derivados deberían considerar posiciones largas en futuros del JGB a 10 años para beneficiarse de la caída esperada de las rentabilidades.
Por último, un yen más débil y un banco central más dovish deberían dar un impulso temporal a la renta variable japonesa con fuerte sesgo exportador. Aconsejamos comprar opciones call a corto plazo sobre el índice Nikkei 225 para capturar un posible rebote táctico. No obstante, conviene mantener estas posiciones en un horizonte corto y con *stop-loss* ajustados, ya que una debilidad económica persistente podría acabar perjudicando los beneficios corporativos en sentido amplio.
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