El dólar australiano subió frente al dólar estadounidense el lunes, con el AUD/USD avanzando más de un 0,35% y volviendo a situarse por encima de 0,7000 tras los comentarios del ministro de Exteriores de Irán, que elevaron la posibilidad de una desescalada y ayudaron a alejar al petróleo de sus máximos de un mes. Estados Unidos continuó con los ataques contra Irán por noveno día consecutivo tras la muerte de soldados estadounidenses en ataques del fin de semana atribuidos a Irán, pero el tono de riesgo en el mercado de divisas mejoró al aludirse a esfuerzos de mediación para retomar las conversaciones. El dólar estadounidense se mantuvo bajo presión después de que el IPC de junio y los posteriores datos del IPP apuntaran a una desinflación más rápida de lo previsto, moderando las expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal en julio.
En Australia, el Banco de la Reserva de Australia (RBA) hizo una pausa en junio tras tres subidas anteriores en el año y señaló un enfoque de “esperar y ver”, aunque un repunte de las hostilidades y unos costes energéticos más firmes podrían reactivar el argumento a favor de una cuarta subida en 2024. El RBA apunta a una inflación del 2%–3% y también puede ajustar las condiciones crediticias mediante expansión o endurecimiento cuantitativo. Más allá de los tipos, el AUD viene determinado por el pulso económico de China y por los precios de materias primas como el mineral de hierro —la principal exportación de Australia, con 118.000 millones de dólares al año según datos de 2021—, junto con los cambios en la balanza comercial y el apetito por el riesgo en sentido amplio.
Escenario alcista a corto plazo y manual de derivados
Con el par AUD/USD rompiendo de nuevo por encima del nivel clave de 0,7000 y mostrando un patrón envolvente alcista, vemos un punto de entrada idóneo para compradores de derivados a corto plazo. Este repunte repentino está fuertemente respaldado por la relajación de las tensiones en Oriente Próximo y la caída del precio del crudo, que ha cedido desde sus recientes máximos de un mes. Sugerimos que los traders prioricen opciones call de corto vencimiento o posiciones largas en futuros para aprovechar esta ola inmediata de sentimiento “risk-on”.
Nuestra tesis se ve reforzada además por la debilidad de los datos de inflación en EEUU: las últimas cifras del IPC se han enfriado más de lo esperado y han arrastrado el índice dólar hacia la zona de 101,00. Históricamente, cuando se espera que la Reserva Federal haga una pausa mientras otros bancos centrales afrontan presiones inflacionistas domésticas persistentes, el dólar australiano tiende a comportarse mejor. Los operadores de derivados deberían aprovechar esta divergencia vendiendo futuros sobre el dólar estadounidense frente al AUD.
Volatilidad impulsada por eventos y apoyo de las materias primas
De cara a este jueves, debemos prepararnos para un aumento de la volatilidad, ya que Australia publica sus últimos datos de empleo y de actividad empresarial. Unas cifras de empleo mejores de lo esperado podrían obligar al Banco de la Reserva de Australia a abandonar la pausa de junio y ejecutar una cuarta subida de tipos este año. Para operar este evento de alto impacto de forma prudente, recomendamos utilizar estrategias de straddle con opciones para capturar una ruptura brusca en cualquiera de las dos direcciones.
Por último, conviene seguir de cerca el precio del mineral de hierro, que recientemente se ha estabilizado en torno a 110 dólares por tonelada gracias a una demanda sostenida por parte de las acerías chinas. Dado que Australia es un gran exportador de materias primas, estos niveles firmes mejoran directamente la balanza comercial del país y refuerzan el AUD. Recomendamos construir bull call spreads a más largo plazo para aprovechar este apoyo estructural de las materias primas en las próximas semanas.
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