El oro se mantuvo por encima de los 4.100 dólares en las primeras operaciones europeas del miércoles, pero le costó ampliar unas modestas ganancias, ya que el dólar estadounidense se debilitó antes de la publicación de las actas del FOMC de junio. El metal había retrocedido desde poco más de 4.200 dólares, un máximo de dos semanas marcado el lunes, y el telón de fondo macro más amplio mantuvo el riesgo sesgado a la baja. La geopolítica añadió complejidad: EEUU lanzó el martes una nueva oleada de ataques sobre Irán tras informarse de ataques a tres petroleros en el Estrecho de Ormuz, mientras Washington avanzó para retirar una concesión que había permitido a Irán vender petróleo internacionalmente, lo que contribuyó a un fuerte repunte del crudo y reavivó las preocupaciones de inflación liderada por la energía, en línea con la postura de la Fed de “más altos durante más tiempo”.
La valoración de tipos siguió siendo restrictiva para un oro sin rendimiento. FedWatch de CME Group muestra que los mercados asignan más de un 80% de probabilidad a, al menos, una subida de 25 pb antes de fin de año, mientras los rendimientos de los bonos repuntaron, con el Treasury a 10 años en el 4,567% y el dos años en el 4,189%. En el plano técnico, el XAU/USD se mantuvo dentro de un canal descendente y por debajo de la media móvil simple (SMA) de 200 días, con el MACD girando a positivo pero el RSI aún contenido en 44,33. Se señaló resistencia cerca de 4.164,35 dólares, con una barrera adicional en la SMA de 200 días en 4.491,30 dólares; el soporte se situó en torno a 3.713,85 dólares.
Reacción del mercado y el sesgo hawkish de la Fed
Dada la situación actual, vemos la reciente fortaleza del oro como una oportunidad de venta más que como el inicio de una nueva tendencia alcista. La tensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz está reforzando el atractivo del dólar estadounidense como activo refugio más que el del oro, limitando cualquier avance significativo del metal. Datos recientes muestran que Lloyd’s of London acaba de elevar en un 35% la prima del seguro por riesgo de guerra para petroleros en la zona, lo que indica que el mercado espera que esta tensión, favorable al dólar, persista.
El repunte de los precios del crudo, con el Brent cotizando ahora por encima de 115 dólares por barril por primera vez este año, alimenta directamente la narrativa de la Fed de “más altos durante más tiempo”. Esto ocurre justo después de que el dato del PCE subyacente de la semana pasada mostrara una inflación obstinadamente anclada en el 3,9%, reforzando los temores a un renovado repunte de las presiones de precios. Por este motivo, creemos que la Reserva Federal mantendrá un tono hawkish durante el verano.
La cotización implícita del mercado refleja esta creciente convicción, con los futuros sobre el tipo de los fondos federales mostrando ahora un 65% de probabilidad de una subida de 25 puntos básicos en la reunión de septiembre. Esta expectativa mantiene elevados los rendimientos de los Treasuries, con el bono a 10 años sosteniéndose con firmeza por encima del 4,5%. Este elevado coste de oportunidad hace que mantener oro, que no ofrece rendimiento, resulte cada vez menos atractivo para el dinero institucional.
Estrategia de trading y gestión del riesgo
Por tanto, nuestra estrategia para las próximas semanas es aprovechar cualquier rebote hacia la resistencia del canal en 4.164 dólares como una oportunidad para iniciar posiciones bajistas. Consideramos que la venta de “call spreads” fuera del dinero con vencimiento en agosto es una forma atractiva, con riesgo acotado, de expresar esta visión. Este enfoque se beneficia tanto de una caída del precio como del paso del tiempo si el oro permanece lateral por debajo de la resistencia.
La volatilidad también está repuntando, con el índice de volatilidad del oro de Cboe (GVZ) subiendo hasta 22,5, lo que sugiere que los operadores se preparan para mayores oscilaciones de precio. Para aprovechar un posible movimiento a la baja, también estamos considerando “bear put spreads”. Comprar una put con strike 4.000 dólares y, simultáneamente, vender una put con strike 3.800 dólares ofrece una vía clara para apuntar a una caída hacia la parte baja del canal de precios actual.
Para quienes ya mantienen posiciones largas, es prudente cubrirse frente a una caída hacia el soporte estructural cercano a 3.715 dólares. La compra de puts de protección con vencimiento en septiembre puede aportar un seguro ante una ruptura bajista. Mantendremos este sesgo de prudente a bajista hasta que el oro sea capaz de romper y consolidar de forma convincente por encima de la media móvil clave de 200 días, que sigue situada en un lejano 4.491 dólares.
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