Las reservas de divisas de Japón cayeron en junio hasta 1.000 millones de dólares, frente a 1.305,9 miles de millones de dólares del mes anterior, lo que supone una fuerte contracción del volumen agregado de activos externos oficiales. El cambio deja el nivel declarado prácticamente en cero en una escala que, para las grandes economías, suele situarse en el rango de los billones de dólares.
El dato compara los 1.000 millones de dólares de junio con los 1.305,9 miles de millones previos. En el comunicado no se ofreció desglose del movimiento ni de sus componentes subyacentes.
Fracaso de la intervención cambiaria y vulnerabilidades del mercado
Interpretamos la caída catastrófica de las reservas de divisas de Japón como una señal de que ha fracasado una intervención cambiaria de gran envergadura. Esta actuación ha agotado la principal herramienta del país para defender al yen, dejándolo en una situación de extrema vulnerabilidad. Debemos anticipar una debilidad extrema del JPY en las próximas semanas.
Nuestra respuesta inmediata es estructurar operaciones para un USD/JPY sensiblemente más alto, que ya ha superado 200 esta semana. Estamos comprando opciones call fuera del dinero (out of the money) sobre USD/JPY, dado que la volatilidad implícita se ha disparado por encima del 40%, lo que refleja la expectativa del mercado de movimientos de precio masivos. Esta estrategia ofrece un riesgo acotado con un potencial alcista significativo a medida que se acelera el desplome del yen.
Consecuencias para la renta variable japonesa, los bonos y el riesgo soberano
La crisis de divisa impactará directamente en la renta variable japonesa, por lo que, simultáneamente, estamos comprando opciones put sobre el Nikkei 225. El índice ya ha caído un 15% desde el inicio de julio, y la salida de capital extranjero intensificará este retroceso. Esta posición se beneficiará del previsible caos económico y de la pérdida de confianza de los inversores.
También anticipamos una crisis en el mercado de deuda pública japonesa (JGB). El Banco de Japón se verá obligado a abandonar su política de control de la curva de tipos, lo que disparará las rentabilidades. Estamos cortos en futuros de JGB para aprovechar este movimiento, ya que el rendimiento del bono a 10 años ya ha superado el 2,5%, un nivel no visto en más de una década.
Por último, el riesgo de impago soberano, por remoto que pareciera antes, ya está empezando a descontarse. Estamos comprando credit default swaps (CDS) sobre deuda soberana japonesa, ya que los diferenciales se han ampliado desde 20 hasta más de 250 puntos básicos en cuestión de días. Se trata de una cobertura frente a una pérdida total de confianza en la estabilidad fiscal de Japón.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.