El índice de empleo de los servicios del ISM de EEUU subió a 51,2 en junio desde 47,9 previamente, volviendo a situarse por encima del umbral de 50 que suele indicar expansión. El movimiento apunta a una mejora de las condiciones de contratación en el sector servicios tras un registro más débil el mes anterior.
La lectura de junio implica que los proveedores de servicios notificaron un aumento neto de la actividad de empleo, mientras que el nivel anterior había sugerido contracción. Los mercados interpretarán el rebote como una referencia sobre la demanda de mano de obra en la mayor parte de la economía estadounidense, mientras la atención sigue puesta en si la creación de empleo se está enfriando o vuelve a acelerarse.
Implicaciones para la Reserva Federal y las perspectivas de tipos de interés
El salto del índice de empleo de los servicios del ISM de 47,9 a 51,2 es una señal relevante. Este cambio de contracción a expansión muestra una fortaleza inesperada en la mayor parte del mercado laboral de EEUU. Lo interpretamos como una señal de que la economía es más resiliente de lo que muchos habían anticipado.
Estos sólidos datos de contratación complican el camino de la Reserva Federal. Un mercado laboral fuerte suele alimentar el crecimiento salarial y la inflación, lo que hará que la Fed se muestre reacia a recortar los tipos de interés. Consideramos que esto retrasa cualquier recorte potencial, posiblemente hasta comienzos de 2027.
Según la valoración actual del mercado, los futuros sobre los fed funds ya se han ajustado, con la probabilidad de un recorte en septiembre pasando de más del 40% a menos del 15% tras puntos de datos sólidos similares. Históricamente, en periodos de inflación persistente, la Fed ha mantenido un sesgo hawkish hasta que la holgura del mercado laboral se hace evidente. Este informe sugiere que aún no estamos en ese punto.
Reacciones del mercado y estrategias de cartera
Para los operadores de renta variable, este escenario de “las buenas noticias son malas noticias” genera vientos en contra para la bolsa. Ahora estamos valorando comprar opciones put sobre el S&P 500 (SPX) o el Nasdaq 100 (NDX) para cubrirnos ante una posible corrección en las próximas semanas. Unos tipos más altos durante más tiempo presionan las valoraciones de las compañías.
En el mercado de tipos, esperamos que las rentabilidades de los bonos repunten con esta noticia. Posicionarse para precios de bonos más bajos parece prudente, lo que puede realizarse vendiendo futuros sobre el Treasury a 10 años (ZN). Esta estrategia se beneficia de la expectativa de que la Fed no suavice la política monetaria en el corto plazo.
La incertidumbre sobre el próximo movimiento de la Fed probablemente incremente la volatilidad del mercado. Lo vemos como una oportunidad para comprar opciones call sobre el índice de volatilidad de CBOE (VIX). Esto ofrece una cobertura eficiente en costes frente a turbulencias generalizadas del mercado durante los próximos 30 a 45 días.
Por último, una Fed más hawkish debería actuar como viento de cola para el dólar estadounidense. Vemos una oportunidad de tomar posiciones largas en el índice dólar (DXY) frente a una cesta de otras divisas. Otros bancos centrales, como el BCE, han mostrado mayor disposición a recortar tipos, lo que debería fortalecer al dólar en comparación.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.