Las ventas minoristas alemanas subieron un 1,1% intermensual en mayo, superando las expectativas de una caída del 0,1%, según Destatis. Esto se produjo tras un descenso del 0,4% en abril, revisado desde el -0,3%. En términos interanuales, las ventas aumentaron un 1,8%, frente a una caída del 0,6% previamente publicada (revisada desde el -0,3%), y también por encima del consenso de mercado del 0%.
Los mercados mostraron poca reacción inmediata: el euro se mantuvo en general estable tras la publicación, mientras que el EUR/USD caía un 0,31% en la sesión hasta 1,1386. El euro es utilizado por 20 países de la Unión Europea y, en 2022, representó el 31% de las transacciones globales en el mercado de divisas, con un volumen medio diario por encima de los 2,2 billones de dólares; el EUR/USD supone aproximadamente el 30% de todas las operaciones, seguido del EUR/JPY con un 4%, EUR/GBP con un 3% y EUR/AUD con un 2%. El Banco Central Europeo celebra ocho reuniones de política al año y tiene como objetivo una inflación del 2%, siendo el IAPC un indicador clave, mientras que Alemania, Francia, Italia y España en conjunto representan el 75% de la economía de la eurozona.
Resiliencia del consumidor alemán y presiones inflacionistas
Consideramos que las últimas cifras de ventas minoristas en Alemania suponen una señal relevante de fortaleza subyacente en la mayor economía de la eurozona. Esta resiliencia inesperada del consumidor cuestiona la visión extendida de que es inminente una desaceleración. A nuestro juicio, esto sugiere que se ha infravalorado el gasto de los hogares.
Este mayor dinamismo de la demanda de los consumidores se produce al mismo tiempo que la estimación preliminar de la inflación de la eurozona de junio se situó en el 2,4%, ligeramente por encima del consenso del 2,2%. Esta combinación de gasto robusto e inflación persistente crea una situación compleja para el Banco Central Europeo (BCE). En nuestra opinión, esto convierte la reunión de política de julio en un evento crítico a seguir.
El BCE confía en poder pausar su ciclo de subidas de tipos, pero estos datos recientes hacen que ese camino sea menos seguro. Creemos que los responsables de política monetaria se verán obligados a mantener un tono hawkish, manteniendo sobre la mesa la posibilidad de un mayor endurecimiento. En consecuencia, el mercado ha reajustado las expectativas de tipos, y los derivados reflejan ahora una probabilidad del 60% de otra subida de 25 puntos básicos para septiembre.
Estrategias de mercado y posicionamiento ante la incertidumbre del BCE
Dada esta incertidumbre, creemos que comprar volatilidad en el euro es la respuesta adecuada en las próximas semanas. La tensión entre un banco central potencialmente más hawkish y el temor a una desaceleración más amplia podría provocar fuertes oscilaciones de precios en el par EUR/USD. Estrategias como los straddles largos podrían encajar bien en este entorno.
También estamos ajustando nuestro posicionamiento en futuros de tipos de interés a corto plazo para reflejar una mayor probabilidad de una subida del BCE. El mercado puede estar infravalorando la determinación del BCE, del mismo modo que ocurrió durante el repunte inicial de la inflación en 2022-2023. Por ello, estamos considerando vender contratos de futuros Euribor del vencimiento más cercano.
Este telón de fondo debería aportar un soporte subyacente al euro, especialmente si otros bancos centrales están señalando recortes de tipos. Un BCE más agresivo hace que la divisa resulte más atractiva para los inversores globales que buscan mayores rentabilidades. Estamos analizando opciones call sobre el EUR/USD, con el objetivo de una relectura de los máximos del año en el corto plazo.
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