El rally del dólar estadounidense se ha tomado un respiro, con la divisa más débil durante la noche a medida que mejoraba el apetito global por el riesgo, pero las condiciones macroeconómicas siguen manteniendo sobre la mesa el riesgo de una Reserva Federal más agresiva. La inflación subyacente del PCE avanzó un 0,3% mensual en mayo y, aunque se situó en línea con el consenso, se colocó en el 3,4% interanual, todavía por encima del objetivo de la Fed. Con una orientación futura más limitada, es probable que el mercado reaccione con mayor intensidad a cada dato de inflación, empleo y crecimiento, un cambio que podría elevar la volatilidad en divisas y seguir respaldando al dólar.
Las dinámicas a medio plazo también sostienen al billete verde, ya que el mayor crecimiento de EEUU frente al resto del mundo y la divergencia de políticas corren el riesgo de mantener elevados los costes de financiación. Los indicadores laborales tampoco están señalando una desaceleración brusca: las solicitudes de subsidio de desempleo se describen como coherentes con un mercado laboral que se estabiliza, lo que apunta a un crecimiento razonable de las nóminas en junio.
Pausa a corto plazo, pero la fortaleza del dólar se mantiene
Consideramos que el reciente rally del dólar estadounidense está tomándose un descanso. Esta pausa se debe principalmente a una ligera mejora del apetito global por el riesgo, lo que ha llevado a algunos operadores a rotar hacia otras divisas. No obstante, no lo interpretamos como un giro de tendencia de largo recorrido.
Los factores de fondo que sostienen un dólar fuerte siguen plenamente vigentes. La última lectura del Índice de Precios al Consumo (IPC) mostró que la inflación continúa en el 3,3% interanual, lejos del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Además, el informe de empleo más reciente añadió unos sólidos 272.000 puestos, confirmando que el mercado laboral sigue tensionado y manteniendo la presión sobre la Fed para conservar un sesgo restrictivo.
Divergencia de políticas y oportunidades de trading
Esto contrasta con otros bancos centrales, configurando una clara divergencia de políticas. El Banco Central Europeo y el Banco de Canadá ya han comenzado a recortar los tipos de interés, una senda en la que la Fed aún no ha entrado. Este diferencial de tipos hace más atractiva la tenencia de dólares estadounidenses y debería seguir apoyando su cotización.
Con la Fed ofreciendo menos orientación futura, esperamos oscilaciones significativas de precios en torno a las publicaciones de datos clave en las próximas semanas. Para los operadores de derivados, esto sugiere valorar estrategias como straddles o strangles largos en pares principales como el EUR/USD para beneficiarse de movimientos amplios, con independencia de la dirección. Estos próximos informes de inflación y nóminas serán catalizadores importantes para el mercado.
En este contexto, consideramos que cualquier caída del índice del dólar estadounidense (DXY) puede representar una oportunidad de compra. Los traders podrían aprovechar estos episodios de debilidad para abrir posiciones largas mediante contratos de futuros o comprando opciones call. Esto encaja con la idea de que la superioridad relativa de la economía estadounidense seguirá siendo un factor clave de impulso para el dólar.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.