El EUR/USD amplió sus pérdidas el miércoles, cotizando cerca de 1,1340 y bajando un 0,39% en el día, a medida que el dólar estadounidense encontró apoyo en las expectativas de un mayor endurecimiento monetario en EEUU tras la reunión de la Reserva Federal de la semana pasada, de tono más agresivo. Las expectativas de tipos se han reajustado, con las proyecciones de la Fed indicando que más responsables ven margen para tipos más altos antes de fin de año, un escenario que ha mantenido al Índice Dólar (DXY) cerca de su nivel más alto en más de un año y ha seguido presionando al euro.
En Europa, el índice IFO de clima empresarial de Alemania subió a 85,6 en junio desde 85, en línea con las previsiones, mientras que el índice de situación actual superó las expectativas y el índice de expectativas repuntó ligeramente. Los comentarios del Banco Central Europeo (BCE) aportaron poco apoyo adicional, con el economista jefe, Philip Lane, advirtiendo de que la inflación podría permanecer por encima del objetivo del 2% hasta la primera mitad de 2027 pese a la mejora de las perspectivas geopolíticas en Oriente Medio. Los mercados miran ahora al Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) de EEUU del jueves, la referencia de inflación preferida por la Fed, en busca de pistas sobre la política estadounidense y el próximo movimiento del EUR/USD.
La fortaleza del dólar y la divergencia de políticas impulsan un sesgo bajista en el EUR/USD
Vemos al par EUR/USD cotizar con sesgo bajista en torno a 1,0750, reflejando una renovada fortaleza del dólar. Este movimiento se produce mientras los mercados reevalúan el calendario de una relajación de la política de la Reserva Federal tras los recientes datos de inflación persistente. La fortaleza del dólar es ahora mismo un motor principal en el mercado de divisas.
Los últimos datos mostraron que el índice PCE subyacente de EEUU de mayo de 2026 se situó en el 2,9% interanual, obstinadamente por encima del objetivo de la Fed y por encima de lo esperado. En consecuencia, la herramienta CME FedWatch indica ahora que la probabilidad de un recorte de tipos en septiembre ha caído desde más del 70% hace apenas un mes a por debajo del 50%. Esta revalorización supone un fuerte viento de cola para el dólar frente al euro.
En el otro lado, la economía europea muestra solo señales tímidas de recuperación, con el último IFO de clima empresarial alemán en un modesto 91,2. Los responsables del BCE se mantienen prudentes, señalando que, aunque ya han comenzado sus propios recortes de tipos, el camino a seguir depende de los datos y es incierto. Esta divergencia de políticas entre una Fed más reticente a recortar y un BCE algo más dovish está lastrando al euro.
Estrategias con derivados para una visión bajista del euro-dólar
Para los operadores de derivados, este entorno sugiere vender opciones call del EUR/USD fuera del dinero para aprovechar el limitado potencial alcista del par. Con el significativo diferencial de rentabilidad entre los treasuries estadounidenses a 10 años (en torno al 4,5%) y los bunds alemanes a 10 años (alrededor del 2,6%) apoyando al dólar, las opciones con precios de ejercicio por encima de 1,0850 ofrecen una vía para cobrar prima. Esta estrategia se beneficia si el par se mueve lateralmente o deriva a la baja en las próximas semanas.
Como alternativa, los operadores que anticipen más caídas antes del informe de empleo de EEUU de la próxima semana podrían plantearse comprar opciones put sobre el EUR/USD. Esto proporciona una posición con riesgo acotado para beneficiarse de una posible ruptura por debajo del soporte clave de 1,0700. La mayor atención sobre los datos macro de EEUU implica que cualquier señal de fortaleza continuada del mercado laboral podría desencadenar otro tramo bajista para el par.
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