El momento de los recortes de la Fed se retrasa
DBS movió su expectativa de recortes de la Reserva Federal (Fed, el banco central de EE. UU.) a la segunda mitad de 2026. Ahora proyecta dos recortes de 25 puntos básicos (pbs; 25 pbs = 0,25 puntos porcentuales): uno en el 3T y otro en el 4T. Con esta trayectoria, la tasa terminal proyectada (el nivel final al que llegarían las tasas antes de detener cambios) es 3,25%. La visión anterior era un solo recorte de 25 pbs en el 1T, con una tasa terminal de 3,50%. El pronóstico actualizado depende de un mercado laboral moderado y de que la inflación siga bajando. El artículo también señala que la presión política de Trump para bajar las tasas puede influir.Precio de mercado e implicaciones para la estrategia
Las expectativas del mercado se están reajustando tras un periodo de volatilidad y reportes económicos mixtos. La probabilidad de un recorte de tasas de la Reserva Federal antes de julio de 2026 se ha desplomado, lo que obliga a recalcular precios en derivados (contratos financieros cuyo valor depende de otro activo) como los futuros de SOFR (Secured Overnight Financing Rate; una tasa de referencia de préstamos a un día respaldados por bonos del Tesoro). Los operadores ahora están cerrando posiciones que apostaban por una bajada de tasas más temprana. La economía de EE. UU. parece estar en una fase de “Ricitos de Oro”, con el informe de empleo de enero de 2026 mostrando 315.000 nuevos puestos. Al mismo tiempo, el último IPC de enero bajó ligeramente a 2,9%, lo que evita que la Fed tenga que pensar en más subidas. Esta combinación de un mercado laboral fuerte y una inflación contenida quita urgencia para que el banco central actúe de inmediato. Este retraso en los recortes sugiere que el tramo corto de la curva de rendimientos (las tasas de bonos de vencimiento cercano) se mantendrá alto durante los próximos meses. Vemos esto como una oportunidad para estrategias como vender opciones de compra (calls; derecho a comprar a un precio fijo) de corto plazo sobre futuros de la tasa de fondos federales (contratos que reflejan expectativas de la tasa de política) para cobrar una prima (precio que paga el comprador de la opción) por el reajuste. El mercado se está acomodando a la idea de “más alto por más tiempo” al menos hasta la primera mitad del año. Con los rendimientos del Tesoro a 10 años cerca, pero por debajo, del 4%, este nivel se volvió un punto decisivo para el mercado. Un movimiento sostenido por encima podría provocar una venta más amplia de futuros de bonos, afectando posiciones de larga duración (inversiones sensibles a cambios de tasas por tener vencimientos largos). Observamos la actividad de opciones sobre los futuros de la nota del Tesoro a 10 años para ver señales de convicción (apuestas fuertes) de participantes grandes. Dado que la postura de la Fed depende de los datos (decisiones basadas en nuevos reportes), es probable que la volatilidad implícita (volatilidad “esperada” que se deduce del precio de opciones) en opciones de tasas se mantenga elevada. El índice MOVE (medida de volatilidad del mercado de bonos del Tesoro) ya subió a 115, reflejando la incertidumbre sobre el momento del primer recorte. Los operadores deberían estar listos para reacciones bruscas ante próximas publicaciones de inflación y empleo. Esta situación es conocida, porque se vio un patrón similar durante gran parte de 2025. En ese periodo, el optimismo del mercado por recortes tempranos se aplazó una y otra vez por una economía resistente. Esa experiencia enseñó a no adelantarse a la Fed cuando el mercado laboral sigue tan fuerte. El pronóstico revisado de recortes en el tercer y cuarto trimestre de este año depende de que la economía siga moderándose. También hay que considerar la posible presión política para suavizar la política monetaria (hacerla menos estricta, por ejemplo bajando tasas) a medida que avance el año. Esto añade complejidad para prever el momento exacto de cualquier acción del banco central.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.